sábado, 28 de mayo de 2011

La muerte

Supongo que todos nos hemos hecho preguntas filosóficas a lo largo de nuestra vida, pero la que más nos hemos repetido, creo que es… ¿por qué morimos?

Creo que nunca nadie ha podido dar una respuesta a eso, o por lo menos una que nos convenza. Nadie quiere morir, por lo menos yo no quiero.
Es algo que sabes que llegará tarde o temprano, pero que prefieres no pensar en ello.
Recuerdo cuando era niña, el hecho de pensarlo me aterrorizaba, podía pasar noches llorando, pensar que un día cerrarías los ojos para siempre… No volverías a ver nada, ni a nadie, ya que entrarías en un sueño… profundo.
¿Cómo nos afecta la muerte? En el fondo nadie quiere pensar en ella, creo que por una parte, nos aterroriza porque es algo desconocido y a la vez algo que no podemos controlar, no decidimos cuándo ni dónde, y eso es aún peor.
Si algo que desconoces, y temes, puedes decidir hacerlo o no, esto no… esto es algo totalmente distinto, porque realmente, ¿quién lo controla?
Las religiones se aferran al hecho de que existe un ser superior que al igual que te da la vida, de la misma forma te la arrebata cuando él cree que llega el momento, ya que tu historia ya está escrita desde el día que naces. Si lo piensas es bueno, es una buena respuesta la de la vida eterna. Una vida mejor, sin maldad, en la que sólo exista la felicidad, pero quizá esa respuesta no sirva a todos, ya que hay muertes que nadie entiende.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Reflexionar.

Acabamos de salir de una jornada electoral, en la cual han habido diversidad de opiniones como es normal es una democracia... pero ¿hemos conseguido algo? Esta sería la pregunta del día después. La reflexión individual de cada persona está marcada por el voto que haya dado según sus ideales o criterios por los cuales se rija su vida; pero reflexionando bien y por unos momentos convertirnos en apolíticos, ¿con estas elecciones vamos a conseguir la mejora de nuestro país?, ¿de nuestra economía?, ¿de nuestro estatus español en Europa? Si se solucionaran estos problemas por gente de diferente color políticos diríamos que el pueblo español habría ganado las elecciones con vista a un futuro que para nosotros, los jóvenes, está verdaderamos complicado. Si España casi toda es azul, como nos han remarcado tanto en los telediarios y se siguen llenando los bolsillos y no se escuchan las necesidades de los ciudadanos, puede ser verde, amarilla o naranja, pero ningún español habrá conseguido nada aunque haya puesto su voto en las urnas. Luchemos por nuestro futuro y el de España que no nos arrepentiremos.

domingo, 15 de mayo de 2011

Guantánamo.

Hace unos días, mi abuelo me dejó un documental muy interesante acerca de la cárcel de Guantánamo, sé lo que es, he oído hablar de cómo tratan a los prisioneros, al igual que he oído muchas veces el querer cerrarla, por parte de entre otros Barack Obama, presidente de los EEUU.
Ayer me decidí a verla, "Camino a Guantánamo" se llama, trata sobre 3 jóvenes, que estuvieron sufriendo en Guantánamo sin ser acusados de nada, porque realmente no tenían ninguna prueba contra ellos. En el documental, se puede ver cómo tratan a los prisioneros, ¿realmente se puede consentir eso? Hay un momento en que salen unas declaraciones del antiguo presidente de los EEUU, George Bush, el cual se atreve a decir : "No olvidemos que en Guantánamo lo que hay son asesinos", ¿realmente todas las personas que están allí son asesinas? Porque según el documental que yo vi, muchas de esas personas no han hecho nada para estar allí, ni siquiera pueden acusarles de nada. Por esto me he decidio a recopilar más información acerca de este lugar. Esto es una entrevista real realizada a un chaval que con sólo 19 años le tocó vivir algo terrible:

"Tiene cara de adulto, con sus sólo 26 años. Será por todo lo que le ha tocado vivir. Murat Kurnaz pasó cinco años en Guantánamo. Su delito: ir a estudiar un par de meses a una escuela coránica a Pakistán. Se dejó barba y se podría decir que la cagó: fue detenido y vendido como terrorista a los norteamericanos. Entre febrero del 2002 y agosto del 2006 estuvo preso en Guantánamo y fue puesto en libertad sin cargos.

Tenía 19 años, había pasado dos meses estudiando en una escuela del Corán en Pakistán y volvía a casa, a Bremen (Alemania), con una bolsa llena de regalos para mi familia. Estaba contento. El autobús que me llevaba al aeropuerto se detuvo y un policía pakistaní me hizo bajar.

Así empezó mi estancia en el infierno, que duró cinco años. Fui vendido a los americanos por 3.000 dólares. Los americanos no sabían quién era yo, y pocos meses después de capturarme, cuando ya estaba en Guantánamo, se dieron cuenta de que era inocente.
¿Entonces por qué lo retuvieron?
Avisaron al Gobierno alemán para que se hiciera cargo de mí, pero el Gobierno alemán no hizo nada y tampoco lo hizo publico, se mantuvo en secreto.

¿Por qué?

Todavía hoy el Gobierno alemán no puede dar ninguna explicación; incluso estando preso en Guantánamo tres miembros del servicio secreto alemán, el BND, me interrogaron e hicieron un informe en el que constaba que era inocente. El Gobierno alemán sabía que era inocente y que me estaban torturando, así que para mí es cómplice de esas torturas.
Angela Merkel pidió su libertad a Bush.
Sí, cuando el tema saltó a los medios de comunicación. Nunca he sido acusado de nada, nunca he tenido un juicio, pero seguiría en Guantánamo de no ser por mi madre.
¿Ha puesto usted alguna demanda?
Estoy trabajando con dos abogados, uno en EE. UU. y otro en Alemania, y con Amnistía Internacional.
Perdone la pregunta, ¿pero por qué se fue a Pakistán y se dejó barba tras el 11-S?
En Bremen yo trabajé como portero de discoteca y vi cómo la droga destrozaba a muchos amigos míos, me sentía muy impotente. En Pakistán hay una escuela del Corán muy famosa que se dedica a ayudar a la gente sin recursos y a jóvenes con problemas de droga. Quise ir a conocerla, a formarme con ellos, y allí me dejé la barba como todos sus miembros.
¿No tenían ninguna consigna política?
Es una escuela totalmente apolítica, que está contra la guerra y contra la violencia.
¿Adónde le llevaron al detenerle?
A una cárcel secreta norteamericana en Kandahar, donde pasé tres meses de continuas torturas, palizas, electrochoques, ahogo en cubos de agua, y me colgaban de un gancho por las muñecas. Un médico lo supervisaba todo, te llevaban al límite de la muerte; aun así, he visto morir a muchos.
Los americanos dijeron que le capturaron en zona de guerra en Afganistán.
Sí, eso dijeron. Querían demostrar que yo era culpable, querían que firmara una confesión escrita por ellos conforme pertenecía a Al Qaeda. Aprendí dos cosas: que es muy fácil engañar a la gente manipulando las apariencias, y que gente cuyo aspecto es muy normal, gente de la que te fiarías, puede cometer los actos más atroces.
¿Le torturaban jóvenes soldados americanos?
Sí, algunos tenían 18 años y también había mujeres. “¡Somos americanos! Sois terroristas, ¡lo vais a pagar!”, no paraban de gritar, y se liaban a patadas seis o siete contra alguno de nosotros hasta matarlo.
Tres meses después le enviaron a Guantánamo.
Vivíamos en pequeñas jaulas, teníamos que estar sentados y, cuando oscurecía, tumbados boca arriba; si hablábamos entre nosotros nos pegaban; nos torturaban a diario y de forma arbitraria. En total, yo debí de pasar un año en aislamiento, en un agujero en absoluta oscuridad y con un frío espantoso. En una ocasión me tuvieron tres meses seguidos. Guantánamo no es una prisión, es un campo de torturas.
En teoría, es una prisión de alta seguridad para terrorista, ¿qué gente hay ahí?
Políticos, médicos, deportistas y, sorprendentemente, muchos adolescentes, niños de 14 años. El 95% de los presos han sido comprados por los americanos y el otro 5% son ladronzuelos que pertenecen a bandas.
¿Quién vende a esa gente?
El hambre. En Pakistán, a cualquiera que no sea pakistaní. Durante mi estancia, el preso más joven tenía 9 años y el más anciano 105.
¡Qué hace un niño de 9 años en ese lugar!
Él no lo sabía, y yo creo que era inocente, pero, en todo caso, un niño con quien tiene que estar es con su madre y no en una jaula. Soy testigo de cómo obligaban a los padres a ver la tortura de sus hijos y viceversa. Mi vecino de jaula, un hombre de unos 85 años, estaba paralítico desde hacía 27 años. “¡¿Pero qué he hecho yo?!”, preguntaba a los americanos. Como a todos los demás, a él también lo torturaban.

Trajeron a un chico de 19 años, no tenía piernas, eran dos muñones ensangrentados y purulentos. Venía de la prisión de Bagram, donde hacía tanto frío que se le helaron los pies y en el hospital militar le amputaron las piernas. No era el único al que le habían cortado un miembro del cuerpo, lo he visto en Guantánamo varias veces. Muchos tenían las piernas, los brazos o los pies rotos a causa de los golpes, pero allí no trataban las fracturas. “Se cura solo”, decían los centinelas."

La realidad de Guantánamo al descubierto, una vez más. Y una vez más oídos sordos. Lo más crudo es que ya ni son “incómodos testimonios”. Simplemente se sabe.
Niños de 9 años!! ¿Y cuántas personas más habrá como este joven allí? Sufriendo continuas torturas sin saber porqué, porque realmente no sea culpable de nada.
Talmbién se pueden ver evidencias de estos maltratos en documentos revelados por Wikileaks sobre los prisioneros en el campo de torturas de Guantánamo que Washington mantiene en el territorio que ocupa ilegalmente en contra de la voluntad del gobierno y pueblo cubanos.
Se dice que alrededor del 60% de los más de 700 prisioneros fueron apresados por error. Aquí cinco casos que reflejan la humanidad de las autoridades norteamericanas en la prisión que Bush abrió y Obama prometió cerrar.
  • Mohamed Sadiq, apresado con 89 años, con demencia senil, cáncer de próstata y osteoartritis. Capturado por “documentos sospechosos” encontrados a su hijo. Repatriado a Afganistán.
  • Haji Faiz Mohammed, Arrestado con 70 años. Detenido en una mezquita donde había pasado la noche luego de ir a buscar un medicamento, el expediente dice que “no hay razón” para haberlo trasladado a Guantánamo.
  • Naqib Ullah, Capturado con 14 años, permaneció un año en Guantánamo.
  • Omar Khadr, Capturado con 15 años. Lleva nueve años en Guantánamo por ser el hijo del supuesto jefe de Al Qaeda en Canadá.
Y como esto, se puede encontrar mucho más en Internet, vídeos que demuestran las torturas, fotografías, y muchísimos más testimonios. Porque la realidad de Guantánamo esque han pasado por allí más de 750 presos, y se estima que aún siguen 500, sólo a 10 les han levantado cargos.
http://www.youtube.com/watch?v=DPrFTW27urs

lunes, 14 de marzo de 2011

VALS CON BASHIR

Tras ver esta película podría resaltar tres sentimientos que he experimentado: dolor, rabia y decepción conmigo misma.
Estamos tan sumamente malcriados por la sociedad que no nos interesa nada que sobrepase los límites de nuestro ego. ¿De verdad es tan importante llevar ropa cara, por ej.? Sé que es una tontería pero a veces me sorprendo a mí misma. Esta película nos muestra la realidad de la guerra, aunque de forma sutil; duele ver tanto sufrimiento sin ninguna razón aparente. Duele ver como esas personas viven bajo un miedo constante por saber si mañana despertarán, no pueden dormir, ¿cuándo morirán?, y mi mayor miedo puede ser algo tan simple como suspender un examen, no tener demasiado dinero para hacer algo... cosas tan materiales que me avergüenza. En el momento de ver imágenes así, pienso en estas cosas y siento pena de mí misma, intento hacerme creer que voy a cambiar, que hay problemas mucho más importantes en el mundo que no tener una bonita camiseta, porque hay personas que ni siquiera tienen una. ¿Y quién protege a esas personas? Son vidas que no importan, pero cada una de ellas tienen su  historia y son iguales de importantes y valiosas como  las nuestras.
Niños soldado, masacres a cualquier hora del día, en cualquier lugar, disparos a ningún punto en concreto con la única finalidad de arrasar, acabar con sueños, vidas de niños, violaciones... sufrimiento y miedo MUCHO MIEDO. ¿De verdad soportaríamos nosotros todo eso? Creo que ya no nos impactan esas imágenes que salen en las noticias, y sí, siento rabia, pero ¿cuánto nos dura ese sentimiento? Ojalá para todos fuese tan fácil como para nosotros. Pero hay algo que nunca entenderé ¿por qué? ¿Hay algún motivo que justifique tantas muertes, tanto dolor, tanto miedo...? ¿Tan injusto es el mundo? ¿Y dónde está la ayuda? Supongo que realmente no hay ningún tipo de ayuda, porque no creo que a nadie le importen esta clase de conflictos, y realmente eso no es vida, ¿por qué yo tengo la suerte de vivir en un país sin conflictos de esa clase? Es lo primero que me pregunto, ¿qué he hecho yo, y qué han hecho ellos? Supongo que tampoco hay que culparse y vivir amargado, pero es que es para estarlo, somos todos unos hipócritas, fingimos que nos importan, que nos preocupan, que nos quitan el sueño todas esas víctimas, cuando a los 5 minutos ya estaremos pensando en otra cosa totalmente contraria. El mundo es bastante injusto y cruel, y tenemos que darnos cuenta de ello, hay que ser conscientes porque no todo acaba en nuestro propio mundo, más allá hay vida y creo que, yo por lo menos, debería valorar todo aquello que tengo, debería pensar hasta qué punto soy afortunada, y qué podría hacer yo, aunque seguramente sea muy difícil contestar a esto.
Impacta ver estos conflictos en pleno siglo XXI, ver la pasividad, ¿de verdad merece la pena todo este sufrimiento? Supongo que no es tan fácil, pero no costaría mucho hacer una reflexión personal. Nadie tiene derecho a realizar tal masacre, nadie aguanta tanto y tanto dolor, ¿o si? Aquellas personas que viven en esas condiciones sólo les queda la opción del olvido y quizá del perdón, y eso para mí es digno de admirar.
Pero no es justo para ellas porque entonces no vivirían una vida, no tendrían recuerdos porque estarían constantemente olvidando, y no tendrían una vida, sino un olvido.

sábado, 29 de enero de 2011

Pérdida

Todos sufrimos pérdidas a lo largo de nuestras vidas, desde la pérdida de algo que estimamos, hasta la pérdida de aquellas personas que tanto queremos.
Por muy fuertes que seamos, por mucho que lo intentamos evitar, la muerte, está atada a la vida, desde que nacemos, pero por mucho que intentemos razonarlo, nunca encontraremos el porqué de esas pérdidas.
Porque… ¿Cómo se puede echar de menos a una persona a la que ni siquiera conociste?
No pude verle la cara, no pude ver su sonrisa, no pude escuchar su voz, no pude saber cuáles eran sus gustos…
He oído hablar de él, siempre oigo hablar de él, siempre está en mi mente, aunque él nunca me tuviese en la suya. Creo que es a la persona que más echo de menos, suena estúpido, pero lloro, lloro noche tras noche, ¿y por quién? No lo sé. Estuvo ahí, quizá me crucé con él, y ahora ya no está, jamás podré verle, felicitarle por su cumpleaños, darle las gracias, jamás podré mirarle a los ojos, jamás podré tener una conversación con él. ¿POR QUÉ?
Llevo buscando, mucho tiempo, una respuesta, no puedo dejarlo pasar, ignorarlo, necesito algo, alguien que me de una explicación. Quizá yo sea la menos indicada, o la que menos derecho tenga a pedirla, pero aún así, tampoco sé cuál dar a aquellas personas que sí la merecen. Necesito entender de una vez, lo necesito!!
La única explicación que he escuchado, es muy típica… “Dios lo quería así”.
Y yo ahora me pregunto, otra vez, ¿por qué?
No creo que Dios lo necesitase más, sinceramente, quizá sea egoísta por mi parte, pero esa explicación hoy por hoy, no me sirve de nada cuando ves día tras día a personas sufriendo por ello, cuando deseas con todas tus fuerzas doblar la esquina y que este ahí, cuando deseas que abra la puerta, cuando deseas darle dos besos y presentarte, cuando quieres que el dolor cese porque tu propio dolor duele, pero el de las personas que quieres aún duele más.
Todo el mundo tiene miedo a la muerte, yo incluida, pero aún más a la muerte de alguien a quien quieres, nadie es capaz de entenderlo. A lo largo de la historia, han ido apareciendo distintas ideas sobre qué hay detrás de la muerte, desde pequeña, me han hablado de aquello llamando vida eterna, ¿existirá? Mucha gente necesita creer en ello, por lo que ya he dicho antes del miedo, yo… yo no quiero morir, como supongo que nadie, pero creo que los últimos acontecimientos me han demostrado, que todavía tengo más miedo del que pensaba, es que no lo puedo evitar, ya no sé qué pensar…
Estoy enfadada, quizá no deba ser así, pero qué hacer cuando algo no te parece justo, cuando ves que tú tienes todo, y los demás nada, supongo que a veces me traicionan los sentimientos, mi debilidad… es algo que no puedo evitar.
Todo esto me viene grande, es muy duro, y sigo necesitando un porqué, poder entender porque el dolor sigue ahí, por la muerte, pero ya no por el vacío, si no por el pensar que nunca llegará a saber de mí…

jueves, 16 de diciembre de 2010

"¿El conocimiento puede conducir a la felicidad?"...

El conocimiento y la felicidad, dos palabras cuyos significados son diferentes, pero que pueden llegar a unirse en muchas circunstancias de la vida, y en acontecimientos concretos. En términos filosóficos nos pueden hacer reflexionar, y llegar al extremo de que una dependa de la otra y viceversa; o por el contrario no encontrar un punto en común en el que ambas se relacionen.
¿Puede ser feliz un sabio?, ¿y un inculto, está sentenciado a vivir en la tristeza? El saber no ocupa lugar y te hace sentirte más feliz, y el no haber tenido oportunidad de aprender, de saber, de conocer… no es impedimento para poder encontrar la felicidad, aquel estado del ser humano que no se compra con dinero, y lo que todos querríamos comprar. Por lo que, ¿pueden ir estos términos unidos, o no guardan relación alguna?


La felicidad, ¿y qué es la felicidad? Según la Real Academia Española, la felicidad es un estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien, pero creo que esta definición corresponde a una filosofía materialista propia de países de alto nivel de consumo, ya que lo lleva a la posesión de algo. Realmente pienso que para nosotros la felicidad es algo abstracto, que no podemos tocar, pero quizá sí ver reflejada en la gente, aunque nunca sepamos si es del todo cierto o no. Se puede expresar mediante una sonrisa, lo que nosotros llamamos cara de felicidad, quizá es esa sensación en la que sientes que lo que has hecho lo has hecho bien, o que estás en una situación perfecta, o que todo te va bien… hay miles de explicaciones para ello.
Lo que sí que sé, es que todo el mundo quiere conseguirla, supongo que en ese estado es cuando te olvidas de todo lo malo, pero ¿quién o qué nos da esa felicidad?, ¿dónde la podemos encontrar?

Hay personas que piensan que la felicidad procede de un ser superior, aquel a quien llaman Dios, que procede de la religión. Piensan que gracias a él son felices, y cuando están tristes suelen rezar para poder encontrar de nuevo aquella felicidad, porque creen que estando en paz con Dios, y con uno mismo y haciendo su voluntad entonces la encontrarán. Quizá durante un tiempo compartí este pensamiento, pero supongo que a lo largo de mi vida he ido experimentando otra clase de sensaciones contrarias quizá a esta idea, ya que creo que la felicidad uno mismo tiene que saber encontrarla, ya que reside en uno mismo.


El tema que trato es el de si la felicidad da el conocimiento, o no, si por más saber más feliz eres. Filósofos como Aristóteles pensaban que la felicidad procedía del conocimiento, ya que en sus escritos así lo reflejaba:

“La parte mejor del hombre es la razón o como quiera que llamemos a aquella parte de nosotros que por naturaleza parece ser la más excelente y principal, y poseer la intelección de las cosas bellas y divinas; pues la razón es o algo divino o, ciertamente, lo más divino que hay en nosotros. Por tanto, su actividad -según la capacidad que le es propia, será la felicidad completa…”

Y al igual que él, también lo pensaban otros como Sócrates.
Yo realmente, no sabría posicionarme en un lado o en otro; por una parte pienso que para ser feliz no se necesitan tener grandes conocimientos, aunque por otra parte el saber te puede llevar a una felicidad momentánea, y a un estado de satisfacción contigo mismo.
Bajo mi punto de vista, no tienen porqué ir ligados felicidad con conocimiento, porque son términos que pueden en un momento dado unirse, pero la mayoría de las veces la felicidad te la provocan hechos tan insignificantes como una mirada.
Supongo que los filósofos pensaban así porque eran hombres de gran conocimiento, y el saber para ellos era primordial, supongo que descubrir cosas, enriquecerte con el conocimiento tiene que darte la felicidad, pero creo que eso no lo es todo. Si se preguntase a la gente, ¿eres feliz?, la mayoría te dirían que sí, pero de una forma hipócrita, porque siempre queremos evitar el sufrimiento o todo lo que nos hace sentirnos tristes, nos auto convencemos nosotros mismos de que tenemos felicidad pero en el fondo todos tenemos algo que nos preocupa. La mayoría de las veces suelen ser miedos o inseguridades las que no nos permiten alcanzar ese estado de felicidad.
Otra pregunta que consideraría oportuna realizar sería, ¿qué consideras necesario para ser feliz?, y estoy totalmente convencida de que la mayoría diría de todo, menos conocimiento y sabiduría, ya que pienso que para mucha  gente, o por lo menos para mí la felicidad la encuentras quizá donde menos la esperas, un gesto, el estar a gusto con alguien, realizar algo correcto… al fin y al cabo sentirse bien con uno mismo puede aportar la felicidad. Pero creo que nos empeñamos en que a veces las cosas salgan mal, ya que le damos demasiadas vueltas a todo, cuando la respuesta es muy simple y para mí la respuesta es sentirse cómodo con lo que haces, sentirte bien contigo mismo, y valorarte.
Creo que todo viene a partir de ahí, el hecho de sentirte inferior, rechazado… todos esos miedos, son los que te alejan de la propia felicidad.
Parece curioso que nosotros mismos, desde mi punto de vista, seamos la barrera que nos separa de la felicidad, con todos esos pensamientos negativos.
Respeto a todos aquellos que están de acuerdo con que el conocimiento, el saber, te da la felicidad, a partir de tu inteligencia, pero para mí no es la respuesta correcta a esta pregunta. Ya que igual derecho de ser feliz tiene un ignorante que un sabio, ya que la felicidad no es algo que vaya a ti por ser de una manera o de otra, o por tener unos conocimientos u otros.
Puede haber millones de casos, pero si te basas solo en todo aquello aprendido y que sabes para encontrar la felicidad, no creo que la encuentres nunca, sin embargo sintiéndote a gusto, aceptando todas las cosas, y valorándolas, es el primer paso para conseguirla.
Gracias a esta reflexión filosófica he podido darme cuenta de mi verdadero punto de vista acerca de estos dos términos.
En realidad nunca me había preguntado algo así, siempre he querido encontrar la felicidad, y me ha costado mucho, pero nunca he llegado a plantearme algo así. Sí que me he preguntado muchas veces cómo poder conseguirla, ya que para muchos, igual que para mí es un reto. Sí que es verdad que he obtenido mucha felicidad en el plano de los estudios, ya que cuando consigues un éxito te sientes bien contigo mismo, pero creo que es por ese hecho por lo que viene la felicidad, por el hecho de haber realizado algo tú bien, da igual que sea un examen, que sea caerle bien a alguien, que sea atreverte a hacer algo… es el hecho de que lo has hecho tú y ha salido bien.
Por estas reflexiones que me he ido haciendo a lo largo de esta disertación, me he dado cuenta de que la felicidad no la da el conocimiento, sino que eres tú quién tiene que buscarla, está en tus manos.
Y cómo ya he dicho, tienes que encontrarla en ti mismo, tienes que sentirte bien y a gusto con lo que haces, y así podrás ver como aparece la felicidad en tu vida.
El amor, la amistad, satisfacción, sentirte querido, sentir que haces algo por alguien, sentir que tu trabajo ha merecido la pena… son varios de los aspectos que te conduce a la felicidad. Por lo que después de todo, mi opinión está más clara, y considero que la felicidad depende de mí, y no de nadie más, ni de la amplitud de mis conocimientos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La oscuridad.

Siempre tenemos miedo, desde que nacemos hasta que morimos. El miedo no es algo físico, no se puede tocar, pero es aquello que te hace dudar, caer, aquello que de algún modo te hace daño.
Cuando eres pequeño tienes miedos tontos, miedo porque hay  monstruos escondidos bajo de la cama, cuando se apaga la luz por la noche... pero cuando creces esos monstruos son diferentes, la inseguridad, la soledad, el arrepentimiento... nunca te dejan ser feliz. Intentas desprenderte de todo aquello, pero siempre aparece otro en tu camino que te impedira seguir, o quizá eso es lo que nosotros creemos.
Estamos tan amarrados a las cosas, que sin ellas... no sabemos quién somos, dependemos de las personas, sin ellas nos sentimos solos; siempre esperan lo mejor de nosotros, y cuando fallamos creemos que nos dejarán de lado, son tantos los miedos que podemos llegar a tener... Miedo al dolor, miedo al abandono, al rechazo, creo que es un miedo general al sufrir, porque a nadie nos gusta sufrir. Porque aunque nos hagamos mayores le seguiremos teniendo miedo a la oscuridad.
Sin embargo, dormir es lo más facil del mundo, pero para muchos de nosotros el sueño parece fuera de nuestro alcance. Queremos dormir, pero no sabemos como lograrlo, queremos ser felices, pero cuando nos enfrentamos a nuestros demonios, a nuestros miedos y buscamos ayuda en los demás, la noche nos da tanto miedo que no sabemos actuar... ¿porqué no nos damos cuenta de que no estamos solos en la oscuridad?.
Aprender a ser feliz.. aunque cueste.